Los estados de ánimo como la felicidad y el sufrimiento noson intrínsecos a la citta. Solo engañan a la mente no entrenada, que lossigue hasta que se olvida de sí misma, olvida su verdadera naturaleza.
Aquí hay un olvido esencial sobre la naturaleza de cada persona. Habita el mundo (Sámsara) desde el olvido.