a partir de una serie de estadísticas que demuestran la violencia hacia las mujeres a nivel mundial, nos dice que “para comprender y socavar desde la base la violencia sexista es esencial examinar la institucionalización de las relaciones de poder entre los sexos [...] El dominio masculino toma toda una serie de formas; algunos hombres pueden mantener relaciones personales llenas de respeto con una mujer o incluso con varias y al mismo tiempo no cuestionarse la legitimidad de los privilegios que poseen en cuanto hombres, en cuanto seres humanos en sí, en la sociedad. Y, sin embargo, esos privilegios, así como la sumisión que requieren por parte de las mujeres en cuanto clase, mantienen el sistema de género y su arsenal de controles, de los que forma parte la violencia como advertencia contra, o castigo de, la insubordinación” (Pheterson 2013:57). La violencia hacia las mujeres aparece sobretodo cuando estas, pretenden atentar contra el status quo, dentro del sistema sexo/género6, el cual la autora se encarga de analizar desde una mirada histórica tomando como eje el movimiento feminista.
Se nos explica como la violencia de genero por parte de los hombres, aparece cuando estos sienten que su intelecto esta siendo amenazado y con ello, que su sentimiento de superioridad y su creencia de tener el completo control de la situación en la que se encuentra.
¿Esto podría estar relacionado al sexo o a la industria pornográfica?, es decir, muchos hombres actúan con mayor violencia al momento de tener relaciones sexuales y sentir que la mujer esta teniendo el mínimo de placer o bien lo disfruta, el hombre arremete contra ella, haciéndola sentir incomoda.