Cuando publicas algo en la web, debería pertenecerte a ti, no a una empresa. Demasiadas compañías han cerrado y perdido todos los datos de sus usuarios.
Si bien esto puede ser un ganchazo comercial muy bueno, es una razón valida para optar por herramientas gratuitas y propias que de verdad se preocupen y sean garantes de la protección de los datos, datos personales y contenidos de las páginas web que creen las personas