Can salty, dirty water cool data centers?
Un grupo de investigación en la Universidad de Texas propone que la tecnología de desalinización del agua puede utilizarse para satisfacer las necesidades de refrigeración de los centros de datos. Para desalinizar el agua hay dos técnicas: con membranas (ósmosis inversa) o con calor. El calor requiere mucha más energía, dicen, pero "incluso el tratamiento de agua que más energía consume representa solo una pequeña fracción de la huella energética total de un centro de datos". Toman como ejemplo la Cuenca Pérmica (art wikipedia), en Texas y Nuevo México, donde dicen que hay alrededor de 1,200 piscinas olímpicas al día que son transportadas largas distancias y luego inyectadas en el subsuelo (para el fracking). Para cuantificar el estrés hídrico local generado por los centros de datos, este grupo de investigación desarrolló un nuevo indicador denominado «Intensidad de utilización de agua salina» (SWUI), y en medio de un escrutinio más grande a la construcción de centros de datos por parte de las autoridades. De los tres escenarios de centros de datos analizados en el artículo, un proyecto en Longview, Texas, alcanzó los niveles más bajos de impacto en las fuentes de agua locales, según la métrica SWUI. Este proyecto utilizaría agua subterránea salobre y la purificaría mediante ósmosis inversa de dos etapas, logrando altos niveles de recuperación de agua dulce a bajo costo y con un consumo de energía relativamente bajo.