En 1958 la “Revolución Libertadora” da paso al gobierno de Arturo Frondizi, dirigente de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), quien gana las elecciones nacionales con el voto del peronismo, a partir de un acuerdo electoral previo con Perón. Como sostienen Ramírez y Viguera 44 , Perón desde el exilio había pactado con el candidato a presidente su apoyo electoral a cambio de la re-legalización de la estructura sindical y el posterior levantamiento de la proscripción política al Partido Justicialista. El triunfo de Frondizi y la normalización de la CGT , en consecuencia, reinstauraron a la dirigencia sindical de origen peronista en el centro de la lucha corporativa. En tanto presiones en contrario no permitirían la rehabilitación del Partido Justicialista, el movimiento sindical se convertiría de hecho en la voz política del peronismo
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